10 hábitos que curan heridas emocionales. Gabor Mate

1.- Dejar de huir de lo que sientes.

Hay emociones que no se sienten aceptables, la tristeza se siente incómoda, la rabia es una molestia, el miedo nos intimida, aprendemos a distraernos, reprimir o evitar lo que nos duele y confronta. El problema es que lo que no quieres sentir no desaparece, se queda y cuando se acumula se transforma en ansiedad constante, tensión que no se sabe explicar, una sensación de vacío cuando aparentemente todo parece estar bien. La solución es darte permiso de experimentar esa emoción al aceptarla tal cual es (toda emoción solo dura 90 segundos, solo darte permiso de soportarlo hasta que termine) pregúntate que intenta decirte, observa cómo se siente tu cuerpo (incómodo, agitado, cansado) haz una pausa, respira y actúa en consecuencia.

2.- Observa cuando te abandonas a ti mismo. Cuándo sientes dolor al responder si cuando en realidad quieres decir no, cuando te callas por no incomodar, cuando priorizas a los demás, pero nunca a ti y lo vuelves hábito que se disfraza de buena gente y condescendiente, cuando en verdad no quieres perder conexión, no sentirte suficiente, ser rechazado y haces lo necesario para complacer a los demás pero nunca a ti. La solución, es reconocer lo que sientes y necesitas para elegir lo que a ti te conviene aunque los demás se incomoden.

3.- Escuchar a tu cuerpo antes de que grite. Tu mente puede distraerte ante lo que te molesta o reta, pero tu cuerpo siempre dice la verdad, cuando sientes ansiedad intensa, cansancio continuo y duermes pero no descansas. Tu cuerpo te advierte con respiraciones agitadas, dolores de cabeza. Cuándo lo escuchas empiezas a responder de forma diferente, dejas de callar y acumular emociones que te desbordan y desgastan, para empezar a responder desde la responsabilidad y la conciencia. Porque tienes heridas emocionales que arrastras desde tu pasado y te das cuenta cómo reaccionas a lo que sientes, a reconocer patrones, situaciones pequeñas que te generan reacciones intensas, como resuenan palabras que te lastiman. ? Por qué me afecta tanto esto?. Ahí te das cuenta que fue algo que no supiste cómo procesar lo que sentiste y tu forma de adaptarte fue quizá ira, silencio, tristeza para poder sobrevivir.

4.- Dejar de confundir lo que viviste con quien eres. Cuando algo duele en la infancia, lo que no separas como experiencia lo conviertes en identidad. Si no te escucharon- No eres importante, si te rechazaron- No eres suficiente, si ignoraron tus emociones- Aprendes a ignorarte y así creas tu Narrativa Interna que se repite durante años sin que lo cuestionas, se vuelve una voz que define cómo te ves, te tratas, lo que aceptas, lo que toleras. La solución, es reconocer que tus experiencias no definen quien eres, sino con lo que tuviste que hacer para sobrevivir a la experiencia y que hoy puedes pensar, sentir y actuar distinto para reconstruirte.

5.- Cambiar el juicio por curiosidad. Cada vez que te criticas y te juzgas por no ser quien crees que deberías ser, te vuelves en tu propio juez y carcelero y así no puedes sanar porque el ataque viene desde tu interior. La solución es dejar de preguntarte por que soy así, y cambiarla por qué me llevo a ser así, porque tus reacciones tienen una historia detrás, empiezas a ser compasivo y comprensivo contigo mismo en vez de autocriticarte duramente.

6.- Dejar de buscar validación donde nunca existió. Hay una necesidad de ser vistos, reconocidos, y valorados y cuando no sucede algo queda inconcluso. Entonces tratas de buscar la aprobación, agradar y de ser suficiente para alguien que te entregue tal reconocimiento, pero no lo harán porque no lo merezcas sino porque no saben cómo hacerlo. La solución, deja de buscar afuera lo que necesitas construir desde dentro, valida y reconoce lo que sientes que te hace falta para sentirte pleno.

7.- Permite sentir la tristeza sin interpretarla como debilidad. Se nos educo para ser fuertes y no detenernos en lo que duele y que la tristeza debe resolverse rápido. La realidad es que cuando reprimes o evitas la tristeza se transforma en irritación, te desconectas de lo que sientes, sientes una sensación de vacío que no se extingue. La solución, es darte permiso de sentir tu dolor, no buscar explicación, no buscar atajos para hacerlo más corto, no engañar diciendo que estas bien, porque aceptarla te permite procesarla para poder liberar tu sufrimiento desde la honestidad.

8.- Reconocer tus propias necesidades. Es dejar de querer cumplir las expectativas ajenas y olvidarte de ti. La solución, es hacer una pausa y preguntarte que necesito yo en este momento, quizá sea silencio, descanso, un espacio para estar a solas, a veces decir no aunque eso incomodé a los demás.

9.- Practicar estar presente. Es dejar de revivir el pasado o querer anticipar el futuro y olvidarte de vivir el presente. Es atraer tu atención al presente, que estas pensando, sintiendo, darte cuenta de tu respiración y observar disfrutando tu entorno, mientras le dices a tu cuerpo que esta a salvo que deje de estar en estrés. Dejar de reaccionar desde tu pasado y responder responsable y conscientemente desde tu presente. Cuidar tu dialogo interno de forma compasiva en vez de autocriticarte cuando resuelves alguna dificultad, inclusive cuando te encuentras a solas.

10.- Dejar de convertirte en alguien. Es no solo entenderte, sino reconstruir desde la aceptación y la honestidad la forma en que te tratas y convertirte en quién eres en realidad, considerando que eres suficiente tal como eres sin tratar de cumplir expectativas ajenas. Aceptar tu sensibilidad- no esconderla, reconocer tus límites - no ignorarlos, honrar lo que sientes- no compararte, cambiar desde la aceptación - no desde la exigencia. Cuando dejas de pelear contigo desde la aceptación, cambia tu diálogo interno cuando algo sale mal, reconoces que das tu mejor esfuerzo, avanzas lento pero seguro, sueltas tu dolor y lo transformas en experiencia con una narrativa nueva y compasiva, te vuelves consciente, alineado con lo que piensa, sietes y actúas.

Que es una autoestima sana.

Una autoestima sana, se relaciona con la imagen mental que guardas de ti mismo.

Tiene que ver con la forma en que te defines a ti mismo, si te consideras, guapo, inteligente, simpático, buena gente, amigable o todo lo contrario; con lo que te crees que eres capaz de lograr o no; si reconoces tus cualidades y tus defectos aunque no te gusten porque también forman parte de tu personalidad y es que nadie es perfecto.

Darte cuenta que tu historia personal influye en tu forma de percibir e integrar lo que piensas y en base a ello dejarte llevar por tus emociones y reaccionar o tomar una respiración larga y profunda mientras te pausas para poder responder de forma consciente y responsable asumiendo las consecuencias de tus acciones.

Donde tu pasado no te define, solo se acepta con todas las experiencias buenas y malas, se retoma lo que nos funciona para poder avanzar sin culpas ni remordimientos.

Porque lo errores y los fracasos son parte de todo aprendizaje, y que un error nace de ensayar y fracasar para darnos cuenta de lo que funciona y lo que no, ya que no hay aprendizaje sin equivocaciones más si lo que estamos practicando es algo nuevo donde se parte de cero conocimientos y prácticas así que a ese nivel no existe las soluciones perfectas, y autocriticarse y culparse por algo que pertenece al pasado, es preferible ser autocompasivo reconociendo que hizo el mejor esfuerzo que fue posible con los conocimientos y experiencia que se tenía en el momento en que sucedió.

"NO ERES LO QUE TE PASÓ, ERES LO QUE ELIGES DESPUES DE QUE PASÓ "

Muy importante es que seas consciente al reconocer cómo interpretas lo que te sucede, desde sentirte la víctima de las circunstancias o siendo el dueño responsable que toma el control de la situación, conocer tus capacidades, pero también tus limitaciones y estar dispuesto a pedir ayuda cuando sea lo mejor.

Tu dialogo interno tiene que ser consciente y reflexivo cuando se trata de resolver alguna dificultad, sintiendo tus emociones sin dejarte arrastrar por ellas.

Ejemplo, puedes pensar "no puedo con esto", resultado, te callas y no pides ayuda. Transformación, "puedo buscar otras formas de solucionarlo o pedir consejo, nuevo resultado, encuentras distintas formas de abordar una dificultad.

Siempre separa tu desempeño de tu persona, porque un error se corrige con la práctica, pero etiquetar tu persona de forma negativa solo te conduce a menospreciarte y a veces a humillarte solo daña tu autoestima y a dejar de creer en lo que eres capaz de lograr superando tus limitaciones.

Eres un ser completo.

Cuando dejas de buscar aprobación, complacer a los demás, o esperar que algo o alguien cumpla tus expectativas para sentir que eres aceptado o amado, te das cuenta que ya no estas en función de buscar afuera lo que vive dentro de ti, esto es, si empiezas por amarte y aceptarte a ti mismo con tus cualidades y defectos porque nadie es perfecto.

Mucha gente se valora en base a la aprobación y aceptación y cuando no la recibe se sienten insuficientes e indignos por no lograr encajar en lugares donde no es valorado por ser quien es y es cuando se dan cuenta que solo se les busca cuando se requiere que hagan favores y solo eso y lo comprueban cuando al pedir ayuda te la niegan o se excusan al pretender estar muy ocupados.

Es tiempo de dejar de sentirse como un títere que se mueve al ritmo de quién solo lo utiliza a su favor, pero nunca le ayuda de vuelta. Es volverse consciente quien esta contigo porque te ama en verdad sin condiciones o quien dice amarte, pero sus palabras no son apoyadas con acciones que los demuestren, las palabras vacías se las lleva el viento.

Aprende a soltar a toda esa gente que no aporta nada bueno a tu crecimiento personal y empieza a valorar a las personas que te ayudan sin pedir nada a cambio porque esas personas son las que en verdad valen oro, te aprecian y aceptan por ser quién eres. Y si alguien se molesta porque te alejas porque reflexionaste que no suma algo bueno para ambos y solo pide, pero no da nada a cambio, eso no será tu problema, cada uno construye o destruye lo que quiere en su vida en cada elección y decisión, así que elige con sabiduría y compasión.

Elige a las personas que te buscan, valoran, aceptan y son recíprocas cuando se trata de dar y recibir en forma igualitaria, porque te aman desde la honestidad, y te aceptan tal cual eres.

Buscar ser amado o primero saber amarse

You didn’t come this far to stop

Amor cutout standee beside grass
Amor cutout standee beside grass

Mucha gente busca sentirse amada, pero la forma en que creen que deben de conseguirlo es siendo complacientes, obedientes, sumisos, hacer lo necesario y hasta lo imposible para lograrlo y terminan por poner sus deseos al final de la lista y eso no es amar es buscar aprobación para conseguir ser amados y vistos, a veces con gente que ni siquiera los valora solo los utiliza a su conveniencia y cuando dejan de serles útiles simplemente los deshecha de su lista. Alguien que te ama, no te busca solo cuando necesita favores, esta contigo tanto en las buenas como en las malas, te acepta con tus cualidades y defectos, no pretende que seas alguien que no eres, porque no condiciona su amor por ti, siente una aceptación completa desde la honestidad y autenticidad sin falsas máscaras o intenciones ocultas.

Y como reclamar a alguien que no sabe que es ser amado cuando en su casa nunca hubo un te quiero, te amo, un abrazo, eres importante para mi, un reconocimiento por sus logros porque solo recibió gritos, reclamos, golpes y exigencias desmedidas que poco a poco le fueron robando su sensibilidad ante lo bello del amor y decidió cerrar su corazón para no sentir el dolor de saberse rechazado y no recibir ni siquiera una migaja de cariño. Y hoy como adulto le cuesta expresar lo que quiere, necesita y quiere recibir de aquella persona que comparte su vida y su tiempo. Lo más triste es que a veces queremos de la otra persona que nos entregue algo que nunca recibió de sus padres y de su entorno, y nunca reflexionamos que nadie es capaz de entregar lo que en su existencia ha recibido, porque su historia personal le enseño que no era digno de ser amado por el simple hecho de existir.

Hay que empezar a proporcionarnos hoy que somos adultos todo aquello que necesitemos para cubrir nuestros deseos de ser amados, darnos un abrazo, consentirnos con aquellas cosas que nos hacen felices, y buscar a esa gente que nos llena el corazón de alegría, recuperar y cuidar a ese niño que se quedo esperando ser feliz un día y decirle que su espera terminó porque ahora nos toca protegerlo.

Hacer las paces con tus padres.

Muchas veces no estamos de acuerdo con nuestros padres porque creemos que al cumplir la mayoría de edad, ya somos personas que podemos tomar nuestras propias decisiones, pero olvidamos la frase "mi casa mis reglas" y es que es una frase verdadera porque aún dependemos de nuestros padres mientras vivamos en su casa.

Y es que al llegar a la adolescencia no somos niños, pero tampoco adultos, queremos ser independientes, tener nuestro propio espacio personal y para ello lo mejor es negociar acuerdos que convengan a ambas partes, en vez de pelear. Y es que nuestros padres creen que lo que deciden es lo mejor para hijos, pero dialogar honesta y abiertamente es la mejor solución ya que solo así se conocen ambos puntos de vista para poder acordar algo que satisfaga tanto a los padres como a los hijos.

Cada persona tiene sus propias ideas de lo que es correcto y conveniente, pero los tiempos y necesidades cambian, y cuando las creencias y costumbres chocan entre lo es y debería ser, surgen los conflictos que a veces resultan irremediables e insostenibles, y causan división entre padres e hijos.

La verdad es que muchos problemas no son tan fáciles de resolver, si uno se apega a reglas estrictas en vez de ser flexibles, a veces lo que resulta ser bueno para una persona no va de acuerdo con lo que la otra necesita y la relación se vuelve tirante o se quiebra, y es cuando se debe de reflexionar si elijo las reglas que asfixian o acuerdos que liberan sin perder el respeto y el amor.

Decisiones como si prefiero seguir las reglas de mi religión que va en contra de la homosexualidad, y causan dolor, separación y elegir una religión que predica amaos unos a los otros y provoca discriminación de ciertos comportamientos que no encajan en sus expectativas, y lo único que logra es romper familia y destrozar corazones. Que es más importante amar a mis hijos o renunciar a ellos siguiendo un precepto que en el fondo solo causa rechazo y sufrimiento.

Tu niño interior vive en ti hasta que sanas sus heridas.

El niño interior, es el llanto que escuchamos de nuestros corazones viene de nuestro niño herido y curar sus heridas es la clave para transformar la tristeza, la ira, y el miedo.(Thich Nath Han).De niños no podemos expresar muchos sentimientos de forma adecuada. Los bebés reconocen cuando son amados o no, a través del tono de voz, nivel de voz, y palabras usadas en el proceso. La forma más poderosa de relacionarse con el niño es a través del tacto cuando es acariciado pero cuando se usa para expresar enojo o desaprobación sin que el niño pueda comprenderlo se alejara, aislara, solo y confuso por ser rechazado. Los padres deben de crear confianza para generar seguridad. Cuándo hay abuso las heridas físicas y emocionales no serán fáciles de curar, porque el niño busca ser protegido, que sus necesidades sean satisfechas, ser cuidado y entendido mientras crece.

Muchos padres desconocen la importancia de cómo relacionarse con sus hijos y es que ellos trataran de proveer lo que creen que el niño necesita, entregarán lo que aprendieron de sus padres, más de la veces cometerán errores al criarlos a veces por desconocimiento y otras más su forma de ser como persona, afectará lo que están dispuestos a entregar, hablo de cuando un padre es frío y distante o una madre que siempre esta ocupada o sobreprotectora, esto poco a poco va formando a su vez su forma de relacionarse del infante con las demás personas o su entorno. La forma en que en un niño es educado influirá en su seguridad o inseguridad para desenvolverse de manera personal, también su capacidad de lo que es capaz o no de lograr en la vida.

Cuando los padres son muy exigentes el niño se vuelve perfeccionista porque no le permiten equivocarse, si un niño no se le permite expresar sus necesidades aprenderá a reprimir sus opiniones y emociones, si solo se le reprende por sus errores y no se reconocen sus triunfos de adulto menospreciara sus logros, si nunca recibió palabras de aliento y abrazos le será difícil aceptar halagos y reconocimiento, de ahí la importancia de educarlo con paciencia, flexibilidad, tolerancia y enseñarle compasión y vulnerabilidad ante lo que siente tanto en los triunfos como en los fracasos, que aprenda que nadie es perfecto y que de los errores no se autocastiga sino que se aprende para no volver a cometerlos.

Si no te gusto como te trataba papá o mamá en vez de enojarte debes de comprender que ellos te educaran como ellos fueron educados y nunca esperar que cumplan tus expectativas a menos que se abra un dialogo honesto, amable y responsable por ambas partes. Tus heridas infantiles están ahí porque de niño no comprendías mucho de las actitudes de tus padres, sobre todo de la historia que ellos vivieron y que marcaron su forma de ver la vida y cómo lograron afrontarla. Y si hoy todavía viven tus padres debes de platicar con ellos para entender sus puntos de vista y darte cuenta de por qué son como son, " la burra no era arisca pero los palos la volvieron así". "Nunca olvides que nadie puede entregarte lo que nunca ha vivido simplemente porque nunca lo experimento"

Cómo influyen nuestros diálogos internos en la vida diaria.

Todo empieza con un pensamiento en nuestra cabeza, la cuestión es desde dónde lo estamos percibiendo desde el dolor, la indiferencia o el gozo, y tiene que ver con las historias que nos narramos ante todos los eventos que nos suceden, y son matizados desde el miedo, la duda, la frustración o la decepción de nuestras experiencias en el pasado.

Si nos volvemos conscientes y responsables de la forma en que dialogamos con nosotros mismos, podemos ver la vida desde la perspectiva de la víctima donde siente que no tiene control de lo que sucede en su vida o podemos escoger tomar el control obviamente de lo que podemos manejar solamente al elegir qué hacer ante una situación determinada.

La forma en que podemos afrontar una situación está determinada en la forma que nos hablamos si lo hacemos desde la autocrítica solo buscamos las fallas y nos castigamos sin piedad, terminamos por ponernos de mal humor porque generalmente somos inflexibles cuándo cometemos un error, la forma sana sería verlo desde la autocompasión que nos permite contemplarlo desde la forma equivocada de hacer las cosas, simplemente porque en ese momento no teníamos ni los conocimientos ni la experiencia para hacerlo de forma más acertada.

Nadie en su sano juicio actúa con la intención de equivocarse, mucho menos si es la primera que afronta esa situación en particular, pero la madre naturaleza nos enseñó a buscar los posibles errores porque de esa forma es cómo hemos sobrevivido desde el principio de los tiempos, porque ignorar una señal de peligro nos podía costar la vida. En tiempos modernos ese peligro se ha convertido en estrés, pendientes por cumplir, trabajar más durmiendo menos, malcomiendo y querer días que duren 48 horas para que el tiempo nos alcance para terminar las tareas asignadas.

Buscar ser amables, comprensivos, empáticos, flexibles, pacientes y tomar resoluciones rápidas que consideren la gravedad del problema, en cuánto tiempo debe ser resuelto, quién es la persona más capacitada para ejecutarlo lo cuál nos facilitaría enormemente la vida, pero más de las veces nos detenemos más en el problema que poder encontrar soluciones para poder tener menos pendientes y más avances, lo ideal sería no huir, ni posponer los problemas y si no está en nuestras manos la posible resolución entonces delegarla a quién pueda hacerlo.

Dialogar con nosotros mismos debe de ser desde la autocompasión para lograr ver no solo el problema sino también la solución, reconocer nuestras capacidades y logros, pero sin perder de vista nuestras limitaciones y que pedir ayuda es de sabios nunca una debilidad, porque nadie lo sabe todo y nadie es perfecto en esta vida.

Aprendiendo a afrontar nuestros miedos.

Todos tenemos miedos que pueden ser reales o imaginarios, los reales son los que nos pueden causar daño físicamente y los imaginarios son lo que nos atormentan mentalmente como recordar eventos dolorosos del pasado o anticiparnos a situaciones que ni siquiera han sucedido.

Nacemos con diferentes miedos, el miedo a caer, ruidos fuertes. Los demás miedos son aprendidos por situaciones traumáticas, por observación o cultura. Los miedos nos protegen del peligro, pero a veces no lo comprendemos.

Creo que los miedos que más nos afectan es ser rechazados, que no nos amen, humillados, al fracaso, a la frustración, a morir o la decepción entre muchos, y es que a nadie le gusta no encajar dentro de ciertos estándares de lo que se considera bueno, aceptable, conveniente y sea visto con buenos ojos por parte de la sociedad.

Creo que parte de la solución a enfrentar los miedos es que hay detrás o sea lo que no creemos poder capaces de lidiar con ello por ignorancia, por cobardía o no sentirse preparado, pero sobre todo por no considerar posibles soluciones que nos puedan capacitar para poder superarlos sea a través de aprender conocimientos, pequeños retos fáciles de lograr o simplemente intentar hacerlo.

Ejemplo, si quiero empezar a escribir un libro, un paso sencillo seria escoger el tema o el título el primer día, el siguiente día ver que temas pueden ser interesantes, hacer actividades pequeñas, pero constantes nos permite avanzar en lugar de querer hacer todo de un solo golpe, es mejor paso que dure que trote que canse. Nos cuesta trabajo empezar, pero lo importante es dar un primer paso pequeño, sencillo y constante todos los días y con el tiempo contemplar que ese mínimo avance se convierte en un logro materializado.

Atravesar los miedos requiere valor, comprensión, paciencia, y darse permiso de atreverse a intentar aquello que nos causa incertidumbre, es darse cuenta que la mejor forma de saber que puedo es abrir esa puerta porque atrás de ella esta la respuesta, y puede ser incómodo, molesto o llenarnos de dudas, pero el peor intento es el que nunca hacemos. Así que el miedo no te detenga, no hay peor lucha que la que no se lleva a cabo. Inténtalo a pesar de tus dudas y descubre que es lo que esta detrás de aquello que tanto te paraliza o quizá nunca no lo sabrás.

Acepta tu pasado.

Aceptar el pasado, incluye sabe que nadie es perfecto y cuando se empieza de cero no hay soluciones sin fallas, porque pensar así es lo que mata sueños y paraliza las buenas intenciones. Saber que un error es falta de conocimiento o práctica, más nunca intencional, el problema es que nadie nos enseñó que fallar es parte de todo aprendizaje, se trata de dejar de ver el error como algo imperdonable que solo nos hace cargar con culpas que ya deberíamos de haber superado.

Para construir la bombilla eléctrica se requirieron miles de intentos antes de que funcionará, sin los cuáles hoy no sería parte de nuestras vidas. Y es muy importante poder adaptarse ante las dificultades, porque lo fácil todos lo logran, pero lo realmente difícil solo pocos lo alcanzan. Hay una frase que suena a reto y dice

" el no, ya lo tienes ven y consigue el si", esta frase aunque cruda es cierta, porque es sencillo desalentarse al pensar que es más probable no lograrlo, pero y si primero investigamos cómo es más factible de alcanzar una meta, nuestra seguridad aumenta y la duda desaparece.

Al cerebro le gustan los retos que son pequeños y sencillos de alcanzar porque no lo hacen sentirse amenazado de sufrir estrés y frustración, y es que esto sucede cuando se quiere hacer algo diferente de lo acostumbrado, pero con practica y constancia todo se puede lograr.

Si vas a empezar un nuevo proyecto o retomar alguno olvidado, primero; observa esto es realmente importante para ti o solo es una moda, dos; te traerá beneficios importantes a tu vida y tres; tienes la disposición para sacrificar tiempo, dinero y esfuerzo en lograrlo, si respondes si a estar 3 preguntas estarás reflexionando si vale la pena embarcarse en una tarea que finalmente dará un nuevo significado a tu vida, porque mucho de lo que dejamos de hacer es porque no pudimos darnos cuenta de cómo nuestro yo del futuro lo agradecerá en su momento.

Procrastinamos porque pensamos ya será mañana, pero sin una fecha especifica no hay plazos determinados, sin un plan es dar palos de ciegos, y sin ver logros alcanzados la motivación se pierde y todo se queda en el olvido.

Necesitas aceptar tu pasado, porque querer cambiarlo o lamentarlo por no haber sido diferente no cambia absolutamente nada, que haberte equivocado o fracasado se trata de una acción que realizaste con lo que sabías y la experiencia que tenías e hiciste tu mejor esfuerzo, pero siempre anteponemos y nos exigimos hasta lo imposible para lograr la aprobación, ser aceptados y encajar donde muchas veces ni siquiera lo aprecian, sin reconocer nuestros esfuerzo y dedicación para finalizar un trabajo.

Es tiempo de reflexionar si mi pasado me detiene como una excusa o me permite aprender de mis errores, porque esa es mi elección y de nadie más. Dejar de culpar a los demás y a las circunstancias como si fuera un barco sin timón que nunca llega a ninguna parte.

Y que un error se corrige con sabiduría y práctica, pero ponerme etiquetas me encasilla y limita en mis potencialidades.

Volverme consciente y responsable de lo que esta en mi control, ser compasivo y comprensivo con mis errores me permite ser mas vulnerable de mi imperfección como todo ser humano y aprender lo que se puede cambiar y corregir en mi vida.

Las emociones y los sentimientos.

Las emociones se manifiestan a través de tu cuerpo, latidos, respiración, tensión muscular, y los sentimientos son el nombre que le damos para poder identificarlos como alegría, enojo, tristeza, decepción.

Mucha gente fue educada para no mostrar sus emociones y sentimientos, y así comenzó a evitar, negar, reprimir y disfrazar lo que sentía cada vez que le sucedía algún evento que le movía a expresarse con naturalidad, pero las reglas y convencionalismos se volvieron su patrón a seguir porque eso es lo que la sociedad espera que haga en vez de poder ser auténticos con lo que sentían.

Y de esta forma en algunas culturas los hombres deben ser fuertes y no deben de llorar, las mujeres deben ser femeninas y dedicarse a las labores del hogar, llenando de etiquetas de lo que se debe ser y cómo comportarse porque así lo dicta su entorno.

Pero el cuerpo grita lo que la mente calla, por eso mucha gente se enferma de tener que guardar las apariencias de que todo esta bien aunque que por dentro se quiebre en mil pedazos, cuanta gente conoces que tiene dolores de cabeza cuando las cosas no salen de acuerdo a lo planeado, gente que se queda afónica cuando no puede expresar libremente lo que piensa, o tiene gastritis por el estrés que le provoca tener muchos pendientes, pero poco tiempo para finalizarlos y todo porque se guardan lo piensan y lo que sienten, para no incomodar o romper las reglas, que los están desquiciando por no expresarse autenticamente.

Las emociones no son nuestras enemigas, son solo una forma que nuestro cuerpo nos avisa sobre lo que nos incómoda o nos hace sentir mal, es una advertencia que algo está mal, pero cómo no sabemos como interpretarlas sino bajo las normas que he recibido en mi educación, ejemplo, como no se cómo expresar mi desacuerdo entonces mejor grito e impongo mi punto de vista porque me gusta tener la razón y el control.

Cuántas veces has querido expresar tu amor y aprecio hacia alguien, pero te callas y lo guardas, para después averiguar que esta persona falleció y entonces tu cobardía se vuelve ira contra ti mismo por no atreverte a mostrar lo que sientes.

Ser emocionalmente auténtico no es signo de debilidad sino de vulnerabilidad demostrar que puedes ponerte en los zapatos del otro para comprenderlo y entenderlo aunque quizá no estés de acuerdo, pero la gente lo ve como debilidad emocional y verlo así es una pobre interpretación de alguien que le da miedo expresar lo que siente.

Hay gente que le da miedo o incomodan las emociones por la forma en que las experimentan, las emociones son solo agradables y desagradables, y nos avisan sobre que lo que sucede nos afecta y debemos de hacer algo al respecto tanto para que sea tomado en cuenta como para decidir solucionarlo y poder acabar así con nuestro malestar.

Poca gente sabe que una emoción dura aproximadamente 90 segundos, y que lo que la prolonga es nuestro diálogo interno que no suelta que ese momento por muy extremo o difícil que haya sido ya termino, pero cuando lo revivimos una y otra vez, por supuesto que seguiremos experimentando malestar, se trata de aceptar lo que sucedió ya que solo de esta manera pasaremos a la fase de poder movernos para saber que puedo hacer para solucionarlo.

La gente no sabe que sufrir es una elección que se mantiene si no cortamos esos pensamientos de si tan solo hubiera sido diferente esto no habría pasado, pero el pasado nunca se puede cambiar solo aceptar para poder afrontarlo, es dejar de pensar cómo me hubiera gustado que sucediera y solo aceptar el presente tal como es sin querer modificarlo.

Si tan solo nos enseñaran que la vida no siempre sucede como nos gustaría que fuera donde se cumplieran nuestras expectativas sobre todo si son irrealistas y poco probables, muchos se atreverían a arriesgarse a cumplir sus sueños en vez de anteponer de forma negativa sin ni siquiera intentarlo, porque claro es mas fácil no arriesgarse para no perder y ser blanco de murmuraciones quedándose en la sombra de la mediocridad y sin lograr nada que valga la pena.

Y es que emociones como el enojo son tan poco comprendidas, cuando las personas que se enojan es la forma que a veces eligen mostrar al mundo usando el miedo como arma en vez de ganarse el respeto de la gente, y es que el enojo se puede controlar no solo pensando de forma diferente sino comprendiendo que antes de que estallen en ira, su cuerpo les avisa, su respiración se acelera, sus puños se cierran, su mandíbula se tensa y le avisa que se siente amenazado, pero si reconoce estas señales tiene tiempo de detenerlas y reflexionar haciendo una pausa antes de que lamente tomar una mala decisión.

La ansiedad se da ante situaciones que angustian a la persona, pero para manejarlas primero debe ser capaz de identificar que la provoca, si es una amenaza real o imaginaria lo cuál dispara que su cuerpo se sienta tan vulnerable, más de las veces nos angustiamos por cosas que son poco probables que ocurran, pero para poder comprenderlo hay que saber cuestionarse sobre que en realidad puede ocurrir y descartar un peligro que no existe y poder tranquilizar a su cuerpo.

Así es que la próxima vez que te suceda algo, date permiso de experimentar esa emoción y ve que trata de decirte a través de tu cuerpo, es agradable o desagradable, y que eliges hacer para afrontarlo, recuerda la incomodidad solo dura 90 segundos a menos que los hagas perpetuos con tus pensamientos repetitivos y negativistas.

Honestidad y autenticidad.

Hablar de honestidad y autenticidad, es comprender que cada cabeza es un mundo, porque cada uno de nosotros tiene sus parámetros que rigen su forma de pensar, sentir y actuar con respecto de que elegir en ciertos momentos de la vida.

Ser honesto y auténtico a veces requiere de ser asertivo, es decir, saber que decir, cómo decirlo y en qué momento decirlo, para evitar malentendidos que causen conflictos posteriores, aunque a veces es complicado cuando la otra persona no escucha y solo quiere tener la razón.

La gente debería comprender que cada uno tiene derecho a elegir y decidir lo que le beneficie sin pisar los derechos de los demás, pero muchas veces cuando uno cambia su forma de pensar, sentir y actuar no es bien visto y menos aceptado, ejemplo, cuando se decide decir "no" porque tiene actividades que debe priorizar antes que aceptar ir a una fiesta o tener que cumplir las expectativas de los otros.

Es muy importante respetar las decisiones de cada persona aunque quizá no nos parezca o rompa con lo que nosotros deseamos, es cuando debemos reflexionar que nuestros deseos no siempre se van a cumplir solo porque así lo decidimos. Un crudo ejemplo, es cuando un artista con sobrepeso decide bajar de peso y sus fans no lo aprueban, pero bajar de peso no es solo cuestión de estética sino de salud y esa parte puede ser más importante que tener que guardar una apariencia por no perder seguidores y popularidad.

Decir la verdad no siempre es fácil más si se trata de asuntos delicados que afectaran la vida de uno o ambas personas en su relación, es cuando nos vemos envueltos en una encrucijada que nos incómoda, nos perturba o no sabemos cómo expresarlo sin lastimar, cuestiones donde ciertas conductas nos provocan malestar, pero nos cuesta poder externarlas sobre todo porque no sabemos cómo reaccionara la otra persona sobre todo si su reacción es de enojo o depresión.

Que fácil sería que todos tengamos la apertura y la disposición de poder expresar sin miedo ni censura lo que pensamos sobre ciertos eventos o conductas que nos molestan, pero el detalle es que nos cuesta primero tener el valor, luego cómo y cuándo expresarlo para finalmente poder desahogar todo lo que nos guardamos y nos acaba literalmente matando por callarlo.

Lo ideal sería crear un espacio seguro donde ambos se permitan poder expresar lo que piensan, sienten, y como eligen actuar y que el otro lo comprenda para poder alcanzar acuerdos que beneficien a la pareja.

Comprender nos permite construir espacios libres y seguros en una relación, porque nadie nos enseña a expresar de forma honesta y auténtica todo lo que queremos y necesitamos, de poder abrir no solo nuestra mente y nuestro corazón sin pensar en miedo o censura que es lo que acaba encerrando nuestros anhelos y sueños de lograr una vida en común.

No se trata de siempre tener la razón sino de empezar a comprender cómo ha sido la vida de la otra persona, porque cada uno es el reflejo de sus experiencias pasadas, que tiene heridas, logros y fracasos, carencias y metas incumplidas, y que cuando se comparten es más fácil poder salir adelante juntos al enfrentar nuestros miedos y dudas, saber que nadie es perfecto y que ser vulnerable es parte de ser humano.

Que la vulnerabilidad pertenece tanto a hombres y no solo a las mujeres, porque tenemos un corazón que siente, que palpita y nos recuerda que todas las emociones y sentimientos están ahí por una razón aunque muchas veces no la comprendamos.

Que la honestidad y la autenticidad, siempre nos permiten poder ser libres y vivir sin máscaras que nos cubren de todo aquello que no nos permitimos por no incomodar o cumplir las expectativas de los demás, pero que acaban matando nuestra esencia como seres humanos.

Así que usa tu honestidad y autenticidad para vivir libre y plenamente, en busca de ser tu mismo.

Autocompasión vs. autocritica.

La autocompasión se trata de poder ser amables, compasivos, flexibles y tratarnos como trataríamos a un mejor amigo.

La autocrítica es juzgarse dura y rígidamente, donde no hay margen de error y tratarse tan duramente que te acabe causando estrés y frustración por no ser perfecto.

Nadie nos enseña que cometer errores no es un pecado, ni algo imperdonable, sino algo que es parte de todo proceso de aprendizaje, esto es, cuando empiezas a aprender algo nuevo es claro que cometerás errores porque hay un tiempo para poder aprender ciertas tareas que dependiendo de la complejidad, nos llevara un tiempo poder llevarlas a cabo con el menor margen de equivocación.

El problema es que casi todo el mundo se autocrítica y por supuesto, se autocastigan con adjetivos como eres un tonto, eres incapaz o hasta inútil en el peor de los casos, y se acaba por abandonar e intentar hacer esa tarea o actividad que nos cuesta tanto trabajo.

La solución es poder segmentar en tareas pequeñas y sencillas, ese nuevo tema que desconocemos lo cuál facilitará poder comprender de qué manera sea más sencillo aprender a ejecutar y retener esa nueva información, se trata de investigar el qué, el cómo y así poder ejecutarlo ya que de esta manera se tiene una guía que nos permita y facilite el camino para lograrlo y pues si buscas a alguien que te pueda facilitar el aprenderlo es lo ideal, ya que el tiempo de aprendizaje se reduce.

Volverse autocompasivo, se trata de tratarte mejor, es decir, como ser humano que no es perfecto porque hasta la inteligencia artificial se equivoca jeje.

Reflexionar que juzgarse, criticarse y etiquetarse negativamente solo te limita y te frustra, es darse la oportunidad de ser flexible, darse el permiso de ser amable y compasivo con uno mismo, así evitas la presión de hacerlo bien a la primera y te das la oportunidad de aprender desde la práctica con constancia para lograr resultados que se reflejaran en tu desempeño día tras día.

La autocompasión te permite romper con ser perfeccionista y tratar de controlar cualquier margen de error, que para la gente que le gusta ser perfeccionista les abre la posibilidad de darse cuenta que a veces las cosas no siempre salen como se planean, y aun ver que los errores son oportunidades de aprender a mejorarlos y aprender de ellos.

Cometer errores no debería ser visto como algo que nadie ni nadie puede permitirse, ya que aprender algún tema o actividad nueva requieren, primero conocerlos, luego comprender que nos permite entender qué es, cómo funciona y finalmente poder ser capaz de aplicarlo en el campo de la práctica e ir afinando nuestros conocimientos y técnicas al ejecutarlo.

Creo que mucha gente sería más feliz si se diera permiso de admitir que es solo un ser humano y no una máquina que no cómete errores, ya que exigirse y recriminarse es algo que acaba por destrozar la autoestima de cualquiera que busque ser perfecto.

Y no es que este en contra de buscar la perfección sino del daño que provoca cuando la persona no tiene la actitud de poder afrontar las dificultades, levantarse limpiarse los raspones y seguir adelante, porque eso implica aceptar que puede fallar y que solo con mucha práctica se alcanza un cierto grado de experiencia y satisfacción personal.

Ser una persona resiliente implica ser capaz de afrontar las dificultades que vayan saliendo en el camino y poder sortearlas sin perder la autoestima en el camino, y que las críticas y juicios negativos siempre estarán presentes a lo largo de la vida, así que de los comentarios solo retomar aquellos que nos permitan mejorar.

Salir de la negatividad no es fácil cuando se nos ha enseñado solo a dar importancia a los errores y menospreciar nuestros logros y aciertos, ya que es darse el permiso de que no siempre todo saldrá nuestro favor y salir libres de cualquier comentario negativo.

Si eres jefe o supervisor, sabrás que el fallar nunca es sencillo admitirlo porque eres quien enseña con el ejemplo, y permitirte equivocarte generalmente no es una opción, y aún así te equivocaras y es de un buen líder aceptar que no eres perfecto y admitir que solo eres humano, así que práctica la autocompasión en todas las áreas de tu vida.

Porque nos da miedo empezar algo nuevo.

Nunca nos preguntamos porque da miedo empezar algo nuevo, y es porque nuestro cerebro esta acostumbrado a lo que le es familiar no le gusta arriesgarse porque su tarea es protegerte.

Cuando comenzamos una nueva actividad el cerebro necesita sentirse seguro antes de iniciar, ya que no sabe si implica un posible peligro porque desconoce el camino a seguir y la incertidumbre no ayuda, por ello es necesario, empezar de poco, es decir, primero necesitamos tener conocimientos de esa nueva actividad para crear desde la seguridad una ruta que sepamos con certeza que esta libre de sorpresas y sobre todo de poder afrontar cualquier dificultad que surja, para poder avanzar con pasos firmes.

Al iniciar nuevas actividades es más sencillo, si desde el principio conocemos qué es, cómo funciona y cuáles son las posibles trabas que pueden surgir para poder solucionarlo en caso de ser así.

Las actividades nuevas siempre dan miedo, porque tenemos dudas que nos hacen vacilar sobre lo que pueda suceder, todo se vuelve sencillo cuándo se tiene conocimientos y se empieza a practicar, ya que solo a través de la repetición es como se logra dominar cualquier actividad nueva.

Siempre es importante considerar que todo se facilita realizando tareas que sean pequeñas, que sean fáciles de ejecutar para evitar la frustración y sobre todo ser constantes, ya que cada tarea finalizada por mínima que sea nos permite visualizar los avances, lo que nos va dando confianza en nosotros mismos.

Finalizar tareas y ser constantes, es lo que permite que nos demos cuenta de lo que somos capaces de lograr cuando nos hacemos responsables y asumimos las consecuencias de nuestros actos, además cuando nos enseñamos a cumplir nuestras promesas, el cerebro se da cuenta que respetamos nuestra palabra y si además celebramos esos pequeños triunfos, aprende que hay recompensas por cumplir las tareas que nos proponemos, lo cual lo vuelve atractivo para seguirlo repitiendo con constancia.

Porque mucha gente empieza y no termina, y es porque no hacen un plan que les permita evaluar y dirigir sus esfuerzos de aquello que quieren lograr, y es que algo clave es comprometerse y ejecutarlo hasta finalizar ya que proporcionara un beneficio que de otra forma nunca podría suceder.

Reconocer que todo compromiso, implica trabajo, tiempo, esfuerzo, dedicación y responsabilidad, estar dispuesto a hacer sacrificios si es necesario, y sobre todo buscar soluciones ante las dificultades para no tirar la toalla a las primeras de cambio, ya que mucha gente abandona cuando empiezan a surgir los problemas y prefieren dejar en vez de luchar por terminar lo que comienzan.

Se trata de poder visualizar si esa actividad realmente es algo que yo quiero hacer, nunca dejarme llevar por las tendencias o cumplir expectativas ajenas, porque entonces solo busco estar a la moda o querer aprobación de los demás, cuando el beneficio es solo para mí.

Es dejar de esperar a que se "completen las condiciones perfectas para empezar" porque eso nunca sucederá, siempre hay imprevistos o carencias que se contemplan como obstáculos, en lugar de plantearse como solucionarlos para seguir adelante, y es que es más sencillo poner excusas ante lo que nos incomoda y nos rompe los planes perfectos, cuando se decide empezar deberíamos hacernos una promesa inquebrantable de que suceda lo que suceda nunca darnos por vencido, porque si las cosas fueran fáciles todo el mundo las haría.

Saber que equivocarse es parte de todo proceso, porque no existe el manual de éxito completo en el primer intento, y es que a nadie le gusta fallar, pero también de los errores se puede aprender cuando se elige ya que la práctica hace al maestro.

Así que primero antes de empezar algo nuevo observa si es algo que te dará un beneficio a tu vida en el corto o en el largo plazo, y que ese sea tu motor para que cuando surjan las dificultades no te detengas y te vuelvas imparable ante la adversidad, empieza hoy con lo que tienes y ve obteniendo lo que falte en el camino con la sola promesa que tu yo del futuro te lo agradecerá por siempre.

Desde que perspectiva interpretas tu realidad.

Nunca nos enseñaron a tomar en cuenta, la importancia del significado de nuestras palabras, es decir cuanto nos influye pensar de forma negativa o positiva lo que nos sucede en el día a día, cada vez que etiquetamos lo que nos sucede como bueno o malo, correcto o incorrecto, justo o injusto, la cuestión es que nadie reflexiona que esa visión particular es lo que afecta nuestro estado de ánimo y nuestras expectativas sobre lo que queríamos que sucediera de forma particular y que al no cumplirse simplemente nos amarga el día entero.

A dos personas les sucede un mismo evento, pero la forma en que eligen actuar o responder suele ser muy distinta, ejemplo, empieza a llover muy fuerte y no traen paraguas, una elige esconderse y empieza a maldecir el haber olvidado el paraguas, la otra sin problema disfruta de mojarse ya que se dirige a casa y no hay prisa ni nada que lamentar.

Cuando surge una dificultad desde donde lo vives, desde la aceptación o la negación, y es que aceptarlo trae consigo una gran diferencia, es un evento imprevisto y tengo la oportunidad de poder afrontarlo desde la calma y observar cómo puedo resolverlo o puedo enojarme y maldecir de cómo es posible que me suceda esto a mí y entonces llenarme de ira y frustración con lo que no resuelvo absolutamente nada.

Desafortunadamente mucha gente solo ve lo negativo o catastrófico lo que les resulta tener que soportar lo que les sucede, en vez de solo aceptarlo tal como es, sin quejas, ni dramas, y frustrarse por ello, sin pensar que tienen la opción de solo adaptarse ante lo que sucede, porque ojalá la vida fuera perfecta y nos cumpliera nuestras expectativas y deseos, y así vivir sin preocupaciones ni problemas, pero esto no es posible.

El estresarse por los problemas no los resuelve, observar y reflexionar como tomar acción para resolverlo si. y es que un problema debería verse como un reto a resolver en vez de como algo molesto que nos roba la paz.

Tomar la vida como retos nos desafía a pensar en estrategias para poder encontrar soluciones que nos permitan afrontar las dificultades como si fuera un acertijo que hay que solucionar es una forma divertida de enfrentarlo, que a veces hay dificultades que llevan nuestra paciencia hasta el límite también es completamente cierto, pero también de esta manera logramos aprendizaje y paciencia ante lo desconocido.

La verdad es que cada vez que interpretamos una situación difícil siempre habrá opciones que podemos elegir desde la libertad y la calma o desde la frustración y el enojo, y eso tiene que ver con manejar las emociones que sentimos, pero nunca dejarnos arrastrar por ello, sino pausar y reflexionar para poder evaluar cuál es la mejor opción que nos brinde paz y satisfacción.

Desde donde quieres empezar a elegir desde la rapidez del impulso o la pausa al reflexionar; desde querque se cumplan tus expectativas o adaptarte ante lo imprevisto; queriendo que todo sea perfecto o aceptando que lo que suceda siempre es por tu mejor bien; que es imposible tener el control absoluto de lo que sucede y mejor estar consciente de lo que sí está bajo tu control para no frustrarte; que no se trata de buscar errores sino soluciones.

Que se trata de poder poner en una perspectiva lo más positiva, saludable y realista, aceptar lo que te sucede sin caer en el victimismo donde la situación toma el control de tu vida o donde tú eliges ser el capitán de tu destino porque desde este ángulo sabes lo que es posible y lo que no lo es.

Que la vida no siempre es fácil, pero siempre te da opciones a elegir, y necesitas empezar por no dejar que te arrastren tus emociones sobre todo si son de ira o tristeza, porque desde ahí no hay panoramas objetivos donde se puedan tomar buenas soluciones, y es que las decisiones se toman con la cabeza fría para evaluar lo que en realidad es y no lo que quisiéramos que fuera.

Así que empieza a ver que la realidad de cómo suceden las situaciones es solo una, pero eres tú quien eliges con que colores la quieres pintar, para verla como una desgracia o con colores distintos como una oportunidad que te permita avanzar hacia donde deseas.

CUMPLIR EXPECTATIVAS PROPIAS Y AJENAS, QUE SUCEDE.

Las expectativas, es lo que esperamos que se cumpla según lo que planeamos, la cuestión es que las circunstancias a veces hace que sucedan de forma contraria o que no estén de acuerdo con lo que se esperaba y es cuando nos frustramos.

Mucha gente se molesta porque las cosas no salen como se deseaba, pero lo que es la realidad es que a veces no pasa lo que se desea sino lo que se necesita para darnos cuenta de lo que hace falta o se carece, y es que desafía nuestra paciencia e ingenio para saber cómo afrontar lo que no se había previsto.

Cumplir nuestras expectativas es donde deberíamos de centrar nuestra atención, porque es ahí donde encontramos la satisfacción personal y la motivación para seguir adelante en nuestros proyectos. Porque a veces cumplir las expectativas ajenas aún la de nuestros padres a veces no esta alineada con lo que nosotros deseamos, he conocido gente que estudia carreras que no les gustan o satisfacen tan solo para continuar la línea de trabajo que es clásica de su familia doctores, abogados, maestros, para no decepcionar a su familia.

Y la triste verdad es que esa gente que no supo arriesgarse a defender lo que deseaba ser acaba amargando el resto de sus vida, por no saber decir "no" y defender sus ideas y sueños.

La gente debería de darse permiso de arriesgarse y expresar lo que en realidad desea por el simple hecho de que su opinión y deseos son valiosos como lo de cualquier otra persona, pero es más el miedo a decepcionar por no perder el amor y la aprobación de sus padres y seres que ama, que acaba por vivir complaciendo a los demás como su prioridad.

Y al final de sus días se preguntan porque no fueron felices, cuando la prioridad es que venimos a disfrutar de la vida aún con sus problemas, cuando lo que debieron hacer es definir cuáles eran sus metas y sus sueños ya que es lo único que vale en esta vida.

Así que ponte expectativas que vayan de acuerdo a lo que quieres, con lo que valoras y sean alcanzables para que te sientas satisfecho de lograrlas, nunca esperando que los demás te aplaudan y aprueben para que sientas que eres importante, porque entonces lo harás para ser visto en vez de para sentirte valioso.

Siempre haz lo que haga feliz y te traiga paz a tu vida, porque el único que valorara tus triunfos por mínimos que sean serás siempre tu, recuerda que nunca faltara quien no este de acuerdo y no por ello te desanimes o siempre estarás buscando la aprobación de los demás.

Cómo te afecta el control y querer la perfección.

Hablemos del control, cuando nos empeñamos en querer que todo salga según los planeado, nos condenamos a sufrir frustración y darnos cuenta qué las situaciones no suelen salir como fueron previstas, esto siempre va a ser así porque siempre habrá imprevistos y que en el proceso algunas partes del plan deban de ser modificadas lo cual causa incomodidad y molestia.

La verdad es que mejor empezar con un plan, pero sin descartar que los imprevistos siempre pasan, sea que se hayan contemplado posibles fallas y de esta forma abrir la posibilidad de que habrá errores, pero estaremos dispuestos a arreglarlos en cuanto surjan, esto nos permite tomar lo que suceda en el proceso no como una receta de cocina donde existen las medidas exactas y formas de preparar todo sin error, sino como un proceso que nos permitirá aprender sobre la marcha como irlo ajustando como se requiera.

Esto es, si se presentan dificultades en vez de quejarse y buscar culpables, será mejor encontrar posibles soluciones que nos permitan tanto aprender como modificarlos y contemplar que no existen procesos perfectos que no se resuelvan si nos volvemos compasivos, comprensivos y abiertos a adaptarse a lo que vaya surgiendo, ser resilientes ante las dificultades.

Si aprendemos a practicar la autocompasión y nos volvemos amables y comprensivos aceptando que no lo sabemos todo y que tenemos nuestras limitaciones, es más sencillo abrirnos a la posibilidad de mejora en el aprendizaje tanto en lo personal como en lo laboral.

Ahora hablemos de la insufrible perfección que tanto nos paraliza, es el pan nuestro de cada día ya que siempre pensamos en que algo pueda salir mal y esa simple razón se vuelve tan poderosa que elegimos no arriesgarnos para no sentir miedo, decepción y etiquetarnos de insuficientes por no cumplir las expectativas tanto propias como ajenas.

Y es que buscar la perfección no es malo, lo malo es querer que gobierne nuestra vida, ya que ser perfecto no admite el más mínimo error y en toda plan o proyecto siempre sucederán fallas o imprevistos que tiraran por la borda el deseo de perfección y es entonces cuando surgirá la duda de que algo pueda salirse de control y poder fracasar.

Y es que nadie nos enseñó a contemplar que en todo aprendizaje y sobre todo en ideas o actividades que son nuevas siempre existe la posibilidad de poder equivocarse y cuando se es perfecto no hay el más mínimo margen de que eso suceda porque es como si se acabara nuestro mundo, cuando en realidad lo que no queremos es ser criticados, juzgados y condenados por un simple error, pero que alce la mano quien esté libre de haberse equivocado alguna vez en toda su vida.

Y es que desear tener el control y ser perfecto van unidos casi siempre, lo cual aumenta la posibilidad de que alguien que quiera emprender algo que es nuevo sea más que un reto una lucha por querer arriesgarse al darse permiso intentarlo a sabiendas que pueda fracasar, pero el solo hecho de intentarlo siempre valdrá la pena ya que como averiguar si no se puede llevar a cabo si no lo hago a pesar del miedo y la vergüenza de fracasar, porque pesa más luego el sentirse culpable de haberlo pensado y dejarse arrastrar por el miedo al que dirá la gente y lo señalen con el dedo por fracasar.

Hay que siempre intentar hacer lo que deseamos porque si no como sabremos si teníamos la capacidad de lograrlo, que habrá errores y limitaciones por supuesto, pero también habrá aprendizaje de lo malo y los imprevistos que pueden pasar y así sabremos encontrar la forma de poder avanzar y salir victoriosos y estar conscientes de lo que realmente nos paraliza y es que el miedo más grande no está allá afuera sino que empieza en nuestra mente cuando primero priorizamos que podamos fracasar sin darnos el permiso de intentarlo y reconocer hasta donde somos capaces de ser valientes para lograr lo que deseamos .

Así date permiso y arriesga todo por lograr lo que deseas, empieza con un proyecto pequeño, simple y alcanzable que puedas lograr, práctica la autocompasión, la paciencia y la flexibilidad y descubre hasta donde puedes llegar y no te quedes esperando el momento perfecto porque no existe y el tiempo no se detiene, y luego te lamentes por no haberlo intentado, hoy esté momento es el perfecto porque quizá no veas el mañana.

Qué es la ansiedad.

La ansiedad es una respuesta natural ante un posible peligro y nos protege para poder actuar ante el mismo.

Las formas en que nos protege o ayuda, son huir, luchar, paralizarse o desconectarse emocionalmente de la situación para evitar la incomodidad y las sensaciones desagradables.

Estas formas de protegernos actúan de forma inmediata, y depende de lo que podemos hacer en ese momento en particular, ya que habrá situaciones en que no podamos evitarlo como cuando alguien nos golpea y no podamos contraatacar, cuando se estrella el auto y quedamos atrapados son poder movernos, o cuando sucede una muerte inesperada y no podemos procesar lo que sucede y sin darnos cuenta elegimos desconectarnos emocionalmente para no sentir dolor.

La cuestión es que no podemos elegir cómo vamos a actuar, porque es un mecanismo donde nuestro cerebro actúa en base a una serie de experiencias previas que han sido registradas como amenazas y toma como referencias para protegernos.

Cada situación que el cerebro experimenta viene asociada a una emoción que es reconocida como agradable o desagradable, y que es considerada para tomar una acción particular y puede variar de persona a persona y de una situación a otra.

Esto tiene mucho que ver con nuestra capacidad para resolver una situación difícil que a veces no sabemos cómo manejar, debido a que no contamos con los conocimientos o experiencias para poder resolverlos y salir adelante.

La otra situación cuando la gente soporta y se calla cada dificultad que se le presenta en su vida, en vez de buscar ayuda o herramientas que le permitan afrontar ese problema que no sabe cómo resolver, sea por ignorancia o por posponerlo para no sufrir incomodidad.

Cuándo un problema es arrastrado sin resolver, se vuelve en una tarea pendiente que el cerebro necesita solucionar , pero cuando varios asuntos se quedan sin resolver llega un momento en que la mente ya no los puede manejar y es cuando el cuerpo debe de cargarlos y los transforma en enfermedades físicas que no se resuelven si no se toma en cuenta y que dialogar un problemas es solo una parte, pero debe considerarse todo lo que el cuerpo manifiesta con dolores de cabeza, de espalda, de hombros, problemas digestivos que necesitan ser descifrados para conocer todos los problemas que han quedado inconclusos y sin resolver.

Y los reconocemos porque los medicamentos no los solucionan solo los disfrazan, porque ese dolor es resultado de evitar solucionar situaciones que se vienen cargando desde mucho tiempo atrás cuando la solución es dejar de posponer tomando una decisión que lo resuelva y cerrar ese ciclo de tortura.

Se trata de poder darnos permiso de expresar lo que pensamos, sentimos y necesitamos decir para sentirnos escuchados, comprendidos y libres de seguir cargando con todo aquello que nos tragamos por no querer incomodar y sentir frustración.

Cada situación que nos angustia y roba la paz, es un clavo que se suma a todos lo que venimos aguantando por no expresarnos libremente, así que elige expresar y compartir todo aquello que necesitas para recuperar tu tranquilidad.

Qué es la ansiedad? 2a parte.

Para afrontar la ansiedad, debemos empezar por aprender a respirar de forma consciente , esto es, contar hasta 4 mientras inhalamos, 4 mientras retenemos el aire, 4 mientras exhalamos, y contar 4 mientras retenemos, para volver a empezar , repetirlo por lo menos unas 4 veces más. Respirar así, permite que tanto la mente como el cuerpo se tranquilicen, y estar conscientes de que ya paso el peligro y no debemos continuar preocupados.

Otras formas de manejar la ansiedad es escuchar una música que nos relaje, bailar, cantar, caminar mientras observamos nuestro entorno, enfocarnos en alguna actividad que nos tranquilice o guste como dibujar, leer, cocinar, son tareas que requieren de toda nuestra atención y de esta forma nos desenfocamos de ese momento difícil.

Necesitamos poder reconocer que situaciones, personas o diálogos internos son lo que disparan mi ansiedad; determinar si es ciertos días a ciertas horas o si es todo el tiempo; que tipo de pensamientos es lo que desencadena mi malestar o incomodidad, generalmente de tipo negativo o catastrófico donde los resultados que se anticipan nos estresan, también como siento mi cuerpo, si mi espalda o cabeza se tensan o aumenta mis latidos lo cual indica que algo se esta saliendo de control y poder tomarlos como una señal de que lo que considero como amenaza esta presente en ese momento.

Lo primero es poder volverme observador de lo que sucede, es decir, ver la situación como si fuera un espectador que puede desapegarse de lo que esta sucediendo con la finalidad de evaluar la situación de forma objetiva, sin dejarse arrastrar por las emociones y la prisa de tomar acciones inmediatas, poder tomar una decisión libre de juicios que me permitan solucionar lo que esta sucediendo, en el aquí y el ahora.

Es no dejarse llevar por la situación que nos produce malestar tanto físico como mental, donde la falsa solución es reaccionar sin pensarlo y después lamentarlo por no haber hecho una pausa donde me permitiera evaluar cual era la verdadera solución que me permitiera avanzar.

Aprender a respirar lento y profundo no es una frase bonita, sino la forma de poder recuperar la calma y la objetividad cuando suceden situaciones imprevistas y difíciles que nos empujan fuera de nuestra zona donde todo es fácil, sencillo y confortable y no hay razón para que algo salga mal, porque es cuando al salir de lo conocido o familiar, necesitamos poder adaptarnos ante lo que esta fuera de nuestro control y conocimiento, es cuando crecemos y nos volvemos fuertes ante las circunstancias desfavorables.

Se trata de poder hacer frente a las dificultades sin perder la calma y la objetividad, se dice fácil, pero es una verdad que nadie nos enseña hasta que tenemos que enfrentarlo por nosotros mismos.

Cada reto superado es una experiencia que nos permite evolucionar tanto mental como físicamente, porque nos obliga a romper con nuestros límites y nos vuelve conscientes de que siempre se pueden lograr mayores metas cuando nos permitimos ir más allá para probar nuestras capacidades y conocimientos.

Es importante poder dejar atrás todos nuestros errores, fracasos, y experiencias desagradables, saber que nunca se cometen fallos intencionados, si no que suceden por falta de conocimientos, experiencia o práctica y que fallar es parte de todo aprendizaje y se debe considerar como una experiencia que a todo el mundo le sucede sin excepción.

Qué cualquier experiencia que nos haya afectado, debe ser asimilada y superada sino se quiere arrastrar con culpa, vergüenza y condena lo cual solo nos encadena y limita para logros posteriores, así que perdonar, olvidar y seguir aprendiendo debe volverse la regla mas que una excepción, para volvernos autocompasivos y flexibles ante la vida.

Afrontar los problemas o solo preocuparse.

Mucha gente se paraliza cuando se trata de resolver un problema y eso provoca que se angustie, porque nuestra mente debe de tener una solución para poder finalizar esa situación y procesarla como un asunto resuelto.

Nadie nos enseña que es lo que hay que hacer cuando surge un problema, sea porque siempre nos ayudan a resolver o porque no se nos capacita para saber cómo actuar cuando una dificultad surge, y al no sentirnos capaces de poder resolverlo preferimos o evitamos hacerlo.

Las preocupaciones son retos que debemos de afrontar y si es necesario pedir ayuda para poder darles solución, ya que cada vez que dejamos un problema sin solución, se vuelve un pendiente y de esta forma se acumulan los asuntos que requieren solución, pero lo que la gente no sabe es que esto se convierte en una bola de nieve que sigue creciendo y cuando la mente ya no lo soporta, el cuerpo paga la factura con dolores de cabeza, de espalda tensa, cansancio que no se va, y que ninguna pastilla resuelve.

Lo mejor que podemos hacer es siempre tratar de resolver toda dificultad que se nos presenta, tomar la opción mas viable, aunque quizá no sea perfecta ya que nunca se tiene todo el panorama para evitar fallar, y creo que esa es una parte de no querer tomar cartas en el asunto, a nadie le gusta fracasar para no ser juzgado después por haberse equivocado.

Equivocarse se ve como una fatalidad imperdonable, pero la verdad es que nadie es perfecto y fallar es parte de aprender cómo mejorar ya que hay todo un proceso que nadie sabe cómo ejecutarlo perfecto y sin fallas, toda persona que hoy es experta en su materia en su momento cometió errores, de los cuáles retomo lo bueno y corrigió lo malo, en busca de ir superándose a lo largo del camino.

Si tan solo dejáramos de buscar las soluciones perfectas, seríamos capaces de atrevernos a hacer lo inimaginable, también dejaríamos de posponer porque en el fondo nadie quiere ser juzgado o criticado por haber fallado, pero claro es más seguro no hacer nada porque así nos aseguramos de no llamar la atención de quien nos pueda señalar por cometer errores, sin perder nuestra seguridad , pero también de no darnos la oportunidad de poder averiguar de lo que somos capaces si nos damos el permiso de equivocarnos y fracasar, hay una frase que dice "que si quieres vencer tus temores necesitas equivocarte mucho, rápido y así darte cuenta que es una forma de aprender y superar los fracasos".

La gente debería aprender que tomar decisiones equivocadas es parte de todo proceso, ya que en el momento que decide es imposible tener todos los conocimientos y experiencia necesarios para evitarlo, que lo que se hace en un momento determinado es lo mejor que pudo realizar en dicho momento, y que eso le permitirá no volver a fallar más adelante y eso es un avance personal.

Así que no hay porque avergonzarse cuando nos equivoquemos, porque habrá sido una oportunidad de avanzar y mejorar.

Aprender a desapegarnos de lo que no funciona.

Todos necesitamos aprender que nada ni nadie estará en nuestra vida para siempre, y es que no sabemos ni agradecer, ni valorar el tiempo cuando conseguimos obtener a esa persona u objeto que tanto se deseo una vez que lo conseguimos tener.

Y es que no sabemos valorar cuanto esfuerzo y tiempo invertimos en conseguirlo, porque ya estamos pensando en lo que sigue y nos perdemos el momento de poder disfrutar nuestros logros y apreciarlo en su justa dimensión, todo por enfocarnos en tener mas logros como si en ello se nos fuera la vida.

Necesitamos aprender a agradecer lo que tenemos y dejar de envidiar o perseguir todo lo que la sociedad nos dice que debemos ser o tener, porque cada uno tiene sus habilidades y conocimientos en los cuales nos movemos como peces en el agua, pero desgraciadamente parece que la gente en vez de buscar satisfacción propia busca la aprobación y ser visto por el mundo y estar dispuesta a impresionar a cualquier precio por conseguirlo.

La gente olvida que el único legado que se llevará será aquello que comparta para hacer de esta vida algo digno de haberse vivido y que la gente le agradecerá hasta el final de sus vidas.

Creer que poseer un objeto o una persona, es un completo error que cree que le da un valor superior sobre las demás personas, es una ilusión que se paga muy cara porque cuando lo pierde, todo lo que cree valer se derrumba en un abrir y cerrar de ojos.

Y es que todo lo que se posee tarde o temprano se termina yendo de nuestras vidas sin poder evitarlo y basar nuestro valor en lo que se posee o cree que es sólo temporal, porque nada dura para siempre.

Desapegarse, no es fácil porque le damos una carga o valor sentimental más que material y eso no es tan fácil de superar porque tiene un significado especial en el momento que se adquiere, pero mucha gente no lo entiende solo saben que les hace sentirse bien y eso es lo que más les importa y de ahí que a veces se vuelvan en personas que les encanta acumular.

Acumular recuerdos nos remonta a tiempos mejores y sentimientos de paz y alegría, pero guardarlos también se vuelve en no querer soltar un momento que ya pasó, y cuándo el pasado ocupa todo el espacio personal entonces nos perdemos de poder disfrutar del presente, como si soltar el pasado fuera una traición imperdonable.

Para soltar solo hay que agradecer todo lo bueno que nos trajo a nuestra vida y después dejarlo ir, y abrir espacio para que llegue lo nuevo, y comenzar nuevas etapas de vida. Así que aprende a agradecer y será más fácil soltar.

Sentirse solo.

Hoy elijo este tema ya que se habla sobre suicidio, tema por demás delicado, quien alguna vez no se ha pensado en hacerlo, yo creo que todos.

La cuestión es que se piensa cuando los problemas nos rebasan y no encontramos solución, porque algo nos preocupa tanto que perdemos el foco de poder encontrar una salida para no ahogarnos, pero estamos tan inmersos en el dolor, hundidos en la oscuridad y sin poder buscar una luz que nos devuelva la calma que lo que deseamos es que todo se acabe lo mas pronto posible.

Es un sentimiento que no es fácil de compartir con los demás porque nunca pensamos que si nos aman y nos aceptan, están dispuestos a ayudarnos para salir adelante.

Pero no nos atrevemos a compartirlo por miedo al rechazo, al que dirán, y sobre todo si nos querrán escuchar, más si tenemos problemas para expresar lo que sentimos y pensamos y creo que desde ahí ya estamos mal, es un suponer lo que otros pensaran y dirán en lugar de comprobarlo.

Mucha gente no sabe pedir lo que necesita, porque no cree estar en el derecho de poder expresar lo que necesita o le falta en su vida, sin saber que ser vulnerable no es ni un pecado, ni un delito, que todos en su momento tenemos momentos de debilidad, sobre todo si alguna necesidad o carencia no ha sido cubierta.

Sucede cuando el sufrimiento emocional es tan intenso que no se puede soportar o no se encuentra una salida.

El dolor emocional es tan intenso, por no saber como regular lo que sucede ante eventos como pérdidas, rupturas, problemas familiares, económicos, laborales o situaciones traumáticas que no se logran resolver y se acumulan.

También cuando la persona sufre de soledad y aislamiento porque siente que nadie la comprende.

Las personas que padecen enfermedades o dolores físicos crónicos como cáncer o esclerosis múltiple cuyos tratamientos son largos y dolorosos, que les roban su salud tanto mental como fisica.

Cuando las drogas o el alcohol, que son formas de sobrellevar y escapar del dolor, no son suficientes, entonces creer que una vida sin paz, pero con sufrimiento no vale la pena ser vivida.

Sentir que es una carga para su familia, y que sería mejor no seguir adelante.

Es un sentir que lo que duele es mucho mas grande de lo que uno puede soportar sin saber cómo afrontarlo, pero también que no encuentra palabras que puedan expresar lo que piensa, siente y al decirlo pueda encontrar una forma de superarlo o un consuelo inmediato que le permita alivio.

Es no encontrar cómo poder enfrentar algo que nos rebasa, y no tener los medios para controlar sobre todo lo que sentimos, esa sensación de vacío, de soledad y que no tiene sentido seguir adelante, cuando nos abruma todo y no queremos ni estamos dispuestos a continuar en una vida sin sentido del ser.

Y hoy yo comprendo que es entregar todo el control y poder a algo o alguien que no soy yo y que esta fuera de mí, pensando que sin eso no puedo vivir, cuando en realidad es un vacío que viene de mi interior y que si yo no se cómo llenarlo nada ni nadie podrá hacerlo por mi.

Debemos empezar a reflexionar que la muerte no es la solución ante ningún problema aunque a veces lo pensemos sin darnos cuenta, ya que cuanta gente sufrirá por una decisión egoísta donde solo pienso en mí dolor, sin reparar cuánto dolor causare a todos los que me aman.

Y es que debemos de abrirnos a poder expresar tanto las buenas experiencias como las malas, y que de lo malo también se aprende cuando elijo verlo como una oportunidad de mejorar, que expresar debilidad es humano y que si ciertas experiencias nos duelen y nos rebasan si logramos afrontarlas se vuelven en lecciones de vida, que nos permiten recibir los duros golpes de la vida y seguir de pie.

Que volverse fuerte también es parte de la vida, que adaptarse ante las dificultades a veces requiere que pidamos ayuda a quienes amamos y eso es un acto de amor y compasión hacia nuestra persona, porque nadie es tan fuerte que en algún momento de su vida no requiera ayuda y apoyo para salir adelante cuando la vida nos sorprende ante imprevistos que nos roban la paz, la armonía y estar agradecidos con la vida, porque si solo nos enfocamos en lo que duele y lo que falta no estaremos apreciando lo que ya existe en nuestra existencia y que deberíamos dar gracias por todo lo que esta en nuestra vida y sentir gratitud.

Reading equilibratumente’s articles helped me finally understand my self-worth and take real steps toward confidence.

Anna K.

A smiling woman sitting comfortably with a cup of tea, reflecting a moment of calm and self-reflection.
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