10 hábitos que curan heridas emocionales. Gabor Mate

1.- Dejar de huir de lo que sientes.

Hay emociones que no se sienten aceptables, la tristeza se siente incómoda, la rabia es una molestia, el miedo nos intimida, aprendemos a distraernos, reprimir o evitar lo que nos duele y confronta. El problema es que lo que no quieres sentir no desaparece, se queda y cuando se acumula se transforma en ansiedad constante, tensión que no se sabe explicar, una sensación de vacío cuando aparentemente todo parece estar bien. La solución es darte permiso de experimentar esa emoción al aceptarla tal cual es (toda emoción solo dura 90 segundos, solo darte permiso de soportarlo hasta que termine) pregúntate que intenta decirte, observa cómo se siente tu cuerpo (incómodo, agitado, cansado) haz una pausa, respira y actúa en consecuencia.

2.- Observa cuando te abandonas a ti mismo. Cuándo sientes dolor al responder si cuando en realidad quieres decir no, cuando te callas por no incomodar, cuando priorizas a los demás, pero nunca a ti y lo vuelves hábito que se disfraza de buena gente y condescendiente, cuando en verdad no quieres perder conexión, no sentirte suficiente, ser rechazado y haces lo necesario para complacer a los demás pero nunca a ti. La solución, es reconocer lo que sientes y necesitas para elegir lo que a ti te conviene aunque los demás se incomoden.

3.- Escuchar a tu cuerpo antes de que grite. Tu mente puede distraerte ante lo que te molesta o reta, pero tu cuerpo siempre dice la verdad, cuando sientes ansiedad intensa, cansancio continuo y duermes pero no descansas. Tu cuerpo te advierte con respiraciones agitadas, dolores de cabeza. Cuándo lo escuchas empiezas a responder de forma diferente, dejas de callar y acumular emociones que te desbordan y desgastan, para empezar a responder desde la responsabilidad y la conciencia. Porque tienes heridas emocionales que arrastras desde tu pasado y te das cuenta cómo reaccionas a lo que sientes, a reconocer patrones, situaciones pequeñas que te generan reacciones intensas, como resuenan palabras que te lastiman. ? Por qué me afecta tanto esto?. Ahí te das cuenta que fue algo que no supiste cómo procesar lo que sentiste y tu forma de adaptarte fue quizá ira, silencio, tristeza para poder sobrevivir.

4.- Dejar de confundir lo que viviste con quien eres. Cuando algo duele en la infancia, lo que no separas como experiencia lo conviertes en identidad. Si no te escucharon- No eres importante, si te rechazaron- No eres suficiente, si ignoraron tus emociones- Aprendes a ignorarte y así creas tu Narrativa Interna que se repite durante años sin que lo cuestionas, se vuelve una voz que define cómo te ves, te tratas, lo que aceptas, lo que toleras. La solución, es reconocer que tus experiencias no definen quien eres, sino con lo que tuviste que hacer para sobrevivir a la experiencia y que hoy puedes pensar, sentir y actuar distinto para reconstruirte.

5.- Cambiar el juicio por curiosidad. Cada vez que te criticas y te juzgas por no ser quien crees que deberías ser, te vuelves en tu propio juez y carcelero y así no puedes sanar porque el ataque viene desde tu interior. La solución es dejar de preguntarte por que soy así, y cambiarla por qué me llevo a ser así, porque tus reacciones tienen una historia detrás, empiezas a ser compasivo y comprensivo contigo mismo en vez de autocriticarte duramente.

6.- Dejar de buscar validación donde nunca existió. Hay una necesidad de ser vistos, reconocidos, y valorados y cuando no sucede algo queda inconcluso. Entonces tratas de buscar la aprobación, agradar y de ser suficiente para alguien que te entregue tal reconocimiento, pero no lo harán porque no lo merezcas sino porque no saben cómo hacerlo. La solución, deja de buscar afuera lo que necesitas construir desde dentro, valida y reconoce lo que sientes que te hace falta para sentirte pleno.

7.- Permite sentir la tristeza sin interpretarla como debilidad. Se nos educo para ser fuertes y no detenernos en lo que duele y que la tristeza debe resolverse rápido. La realidad es que cuando reprimes o evitas la tristeza se transforma en irritación, te desconectas de lo que sientes, sientes una sensación de vacío que no se extingue. La solución, es darte permiso de sentir tu dolor, no buscar explicación, no buscar atajos para hacerlo más corto, no engañar diciendo que estas bien, porque aceptarla te permite procesarla para poder liberar tu sufrimiento desde la honestidad.

8.- Reconocer tus propias necesidades. Es dejar de querer cumplir las expectativas ajenas y olvidarte de ti. La solución, es hacer una pausa y preguntarte que necesito yo en este momento, quizá sea silencio, descanso, un espacio para estar a solas, a veces decir no aunque eso incomodé a los demás.

9.- Practicar estar presente. Es dejar de revivir el pasado o querer anticipar el futuro y olvidarte de vivir el presente. Es atraer tu atención al presente, que estas pensando, sintiendo, darte cuenta de tu respiración y observar disfrutando tu entorno, mientras le dices a tu cuerpo que esta a salvo que deje de estar en estrés. Dejar de reaccionar desde tu pasado y responder responsable y conscientemente desde tu presente. Cuidar tu dialogo interno de forma compasiva en vez de autocriticarte cuando resuelves alguna dificultad, inclusive cuando te encuentras a solas.

10.- Dejar de convertirte en alguien. Es no solo entenderte, sino reconstruir desde la aceptación y la honestidad la forma en que te tratas y convertirte en quién eres en realidad, considerando que eres suficiente tal como eres sin tratar de cumplir expectativas ajenas. Aceptar tu sensibilidad- no esconderla, reconocer tus límites - no ignorarlos, honrar lo que sientes- no compararte, cambiar desde la aceptación - no desde la exigencia. Cuando dejas de pelear contigo desde la aceptación, cambia tu diálogo interno cuando algo sale mal, reconoces que das tu mejor esfuerzo, avanzas lento pero seguro, sueltas tu dolor y lo transformas en experiencia con una narrativa nueva y compasiva, te vuelves consciente, alineado con lo que piensa, sietes y actúas.

Que es una autoestima sana.

Una autoestima sana, se relaciona con la imagen mental que guardas de ti mismo.

Tiene que ver con la forma en que te defines a ti mismo, si te consideras, guapo, inteligente, simpático, buena gente, amigable o todo lo contrario; con lo que te crees que eres capaz de lograr o no; si reconoces tus cualidades y tus defectos aunque no te gusten porque también forman parte de tu personalidad y es que nadie es perfecto.

Darte cuenta que tu historia personal influye en tu forma de percibir e integrar lo que piensas y en base a ello dejarte llevar por tus emociones y reaccionar o tomar una respiración larga y profunda mientras te pausas para poder responder de forma consciente y responsable asumiendo las consecuencias de tus acciones.

Donde tu pasado no te define, solo se acepta con todas las experiencias buenas y malas, se retoma lo que nos funciona para poder avanzar sin culpas ni remordimientos.

Porque lo errores y los fracasos son parte de todo aprendizaje, y que un error nace de ensayar y fracasar para darnos cuenta de lo que funciona y lo que no, ya que no hay aprendizaje sin equivocaciones más si lo que estamos practicando es algo nuevo donde se parte de cero conocimientos y prácticas así que a ese nivel no existe las soluciones perfectas, y autocriticarse y culparse por algo que pertenece al pasado, es preferible ser autocompasivo reconociendo que hizo el mejor esfuerzo que fue posible con los conocimientos y experiencia que se tenía en el momento en que sucedió.

"NO ERES LO QUE TE PASÓ, ERES LO QUE ELIGES DESPUES DE QUE PASÓ "

Muy importante es que seas consciente al reconocer cómo interpretas lo que te sucede, desde sentirte la víctima de las circunstancias o siendo el dueño responsable que toma el control de la situación, conocer tus capacidades, pero también tus limitaciones y estar dispuesto a pedir ayuda cuando sea lo mejor.

Tu dialogo interno tiene que ser consciente y reflexivo cuando se trata de resolver alguna dificultad, sintiendo tus emociones sin dejarte arrastrar por ellas.

Ejemplo, puedes pensar "no puedo con esto", resultado, te callas y no pides ayuda. Transformación, "puedo buscar otras formas de solucionarlo o pedir consejo, nuevo resultado, encuentras distintas formas de abordar una dificultad.

Siempre separa tu desempeño de tu persona, porque un error se corrige con la práctica, pero etiquetar tu persona de forma negativa solo te conduce a menospreciarte y a veces a humillarte solo daña tu autoestima y a dejar de creer en lo que eres capaz de lograr superando tus limitaciones.

Eres un ser completo.

Cuando dejas de buscar aprobación, complacer a los demás, o esperar que algo o alguien cumpla tus expectativas para sentir que eres aceptado o amado, te das cuenta que ya no estas en función de buscar afuera lo que vive dentro de ti, esto es, si empiezas por amarte y aceptarte a ti mismo con tus cualidades y defectos porque nadie es perfecto.

Mucha gente se valora en base a la aprobación y aceptación y cuando no la recibe se sienten insuficientes e indignos por no lograr encajar en lugares donde no es valorado por ser quien es y es cuando se dan cuenta que solo se les busca cuando se requiere que hagan favores y solo eso y lo comprueban cuando al pedir ayuda te la niegan o se excusan al pretender estar muy ocupados.

Es tiempo de dejar de sentirse como un títere que se mueve al ritmo de quién solo lo utiliza a su favor, pero nunca le ayuda de vuelta. Es volverse consciente quien esta contigo porque te ama en verdad sin condiciones o quien dice amarte, pero sus palabras no son apoyadas con acciones que los demuestren, las palabras vacías se las lleva el viento.

Aprende a soltar a toda esa gente que no aporta nada bueno a tu crecimiento personal y empieza a valorar a las personas que te ayudan sin pedir nada a cambio porque esas personas son las que en verdad valen oro, te aprecian y aceptan por ser quién eres. Y si alguien se molesta porque te alejas porque reflexionaste que no suma algo bueno para ambos y solo pide, pero no da nada a cambio, eso no será tu problema, cada uno construye o destruye lo que quiere en su vida en cada elección y decisión, así que elige con sabiduría y compasión.

Elige a las personas que te buscan, valoran, aceptan y son recíprocas cuando se trata de dar y recibir en forma igualitaria, porque te aman desde la honestidad, y te aceptan tal cual eres.

Buscar ser amado o primero saber amarse

You didn’t come this far to stop

Amor cutout standee beside grass
Amor cutout standee beside grass

Mucha gente busca sentirse amada, pero la forma en que creen que deben de conseguirlo es siendo complacientes, obedientes, sumisos, hacer lo necesario y hasta lo imposible para lograrlo y terminan por poner sus deseos al final de la lista y eso no es amar es buscar aprobación para conseguir ser amados y vistos, a veces con gente que ni siquiera los valora solo los utiliza a su conveniencia y cuando dejan de serles útiles simplemente los deshecha de su lista. Alguien que te ama, no te busca solo cuando necesita favores, esta contigo tanto en las buenas como en las malas, te acepta con tus cualidades y defectos, no pretende que seas alguien que no eres, porque no condiciona su amor por ti, siente una aceptación completa desde la honestidad y autenticidad sin falsas máscaras o intenciones ocultas.

Y como reclamar a alguien que no sabe que es ser amado cuando en su casa nunca hubo un te quiero, te amo, un abrazo, eres importante para mi, un reconocimiento por sus logros porque solo recibió gritos, reclamos, golpes y exigencias desmedidas que poco a poco le fueron robando su sensibilidad ante lo bello del amor y decidió cerrar su corazón para no sentir el dolor de saberse rechazado y no recibir ni siquiera una migaja de cariño. Y hoy como adulto le cuesta expresar lo que quiere, necesita y quiere recibir de aquella persona que comparte su vida y su tiempo. Lo más triste es que a veces queremos de la otra persona que nos entregue algo que nunca recibió de sus padres y de su entorno, y nunca reflexionamos que nadie es capaz de entregar lo que en su existencia ha recibido, porque su historia personal le enseño que no era digno de ser amado por el simple hecho de existir.

Hay que empezar a proporcionarnos hoy que somos adultos todo aquello que necesitemos para cubrir nuestros deseos de ser amados, darnos un abrazo, consentirnos con aquellas cosas que nos hacen felices, y buscar a esa gente que nos llena el corazón de alegría, recuperar y cuidar a ese niño que se quedo esperando ser feliz un día y decirle que su espera terminó porque ahora nos toca protegerlo.

Hacer las paces con tus padres.

Muchas veces no estamos de acuerdo con nuestros padres porque creemos que al cumplir la mayoría de edad, ya somos personas que podemos tomar nuestras propias decisiones, pero olvidamos la frase "mi casa mis reglas" y es que es una frase verdadera porque aún dependemos de nuestros padres mientras vivamos en su casa.

Y es que al llegar a la adolescencia no somos niños, pero tampoco adultos, queremos ser independientes, tener nuestro propio espacio personal y para ello lo mejor es negociar acuerdos que convengan a ambas partes, en vez de pelear. Y es que nuestros padres creen que lo que deciden es lo mejor para hijos, pero dialogar honesta y abiertamente es la mejor solución ya que solo así se conocen ambos puntos de vista para poder acordar algo que satisfaga tanto a los padres como a los hijos.

Cada persona tiene sus propias ideas de lo que es correcto y conveniente, pero los tiempos y necesidades cambian, y cuando las creencias y costumbres chocan entre lo es y debería ser, surgen los conflictos que a veces resultan irremediables e insostenibles, y causan división entre padres e hijos.

La verdad es que muchos problemas no son tan fáciles de resolver, si uno se apega a reglas estrictas en vez de ser flexibles, a veces lo que resulta ser bueno para una persona no va de acuerdo con lo que la otra necesita y la relación se vuelve tirante o se quiebra, y es cuando se debe de reflexionar si elijo las reglas que asfixian o acuerdos que liberan sin perder el respeto y el amor.

Decisiones como si prefiero seguir las reglas de mi religión que va en contra de la homosexualidad, y causan dolor, separación y elegir una religión que predica amaos unos a los otros y provoca discriminación de ciertos comportamientos que no encajan en sus expectativas, y lo único que logra es romper familia y destrozar corazones. Que es más importante amar a mis hijos o renunciar a ellos siguiendo un precepto que en el fondo solo causa rechazo y sufrimiento.

Tu niño interior vive en ti hasta que sanas sus heridas.

El niño interior, es el llanto que escuchamos de nuestros corazones viene de nuestro niño herido y curar sus heridas es la clave para transformar la tristeza, la ira, y el miedo.(Thich Nath Han).De niños no podemos expresar muchos sentimientos de forma adecuada. Los bebés reconocen cuando son amados o no, a través del tono de voz, nivel de voz, y palabras usadas en el proceso. La forma más poderosa de relacionarse con el niño es a través del tacto cuando es acariciado pero cuando se usa para expresar enojo o desaprobación sin que el niño pueda comprenderlo se alejara, aislara, solo y confuso por ser rechazado. Los padres deben de crear confianza para generar seguridad. Cuándo hay abuso las heridas físicas y emocionales no serán fáciles de curar, porque el niño busca ser protegido, que sus necesidades sean satisfechas, ser cuidado y entendido mientras crece.

Muchos padres desconocen la importancia de cómo relacionarse con sus hijos y es que ellos trataran de proveer lo que creen que el niño necesita, entregarán lo que aprendieron de sus padres, más de la veces cometerán errores al criarlos a veces por desconocimiento y otras más su forma de ser como persona, afectará lo que están dispuestos a entregar, hablo de cuando un padre es frío y distante o una madre que siempre esta ocupada o sobreprotectora, esto poco a poco va formando a su vez su forma de relacionarse del infante con las demás personas o su entorno. La forma en que en un niño es educado influirá en su seguridad o inseguridad para desenvolverse de manera personal, también su capacidad de lo que es capaz o no de lograr en la vida.

Cuando los padres son muy exigentes el niño se vuelve perfeccionista porque no le permiten equivocarse, si un niño no se le permite expresar sus necesidades aprenderá a reprimir sus opiniones y emociones, si solo se le reprende por sus errores y no se reconocen sus triunfos de adulto menospreciara sus logros, si nunca recibió palabras de aliento y abrazos le será difícil aceptar halagos y reconocimiento, de ahí la importancia de educarlo con paciencia, flexibilidad, tolerancia y enseñarle compasión y vulnerabilidad ante lo que siente tanto en los triunfos como en los fracasos, que aprenda que nadie es perfecto y que de los errores no se autocastiga sino que se aprende para no volver a cometerlos.

Si no te gusto como te trataba papá o mamá en vez de enojarte debes de comprender que ellos te educaran como ellos fueron educados y nunca esperar que cumplan tus expectativas a menos que se abra un dialogo honesto, amable y responsable por ambas partes. Tus heridas infantiles están ahí porque de niño no comprendías mucho de las actitudes de tus padres, sobre todo de la historia que ellos vivieron y que marcaron su forma de ver la vida y cómo lograron afrontarla. Y si hoy todavía viven tus padres debes de platicar con ellos para entender sus puntos de vista y darte cuenta de por qué son como son, " la burra no era arisca pero los palos la volvieron así". "Nunca olvides que nadie puede entregarte lo que nunca ha vivido simplemente porque nunca lo experimento"

Cómo influyen nuestros diálogos internos en la vida diaria.

Todo empieza con un pensamiento en nuestra cabeza, la cuestión es desde dónde lo estamos percibiendo desde el dolor, la indiferencia o el gozo, y tiene que ver con las historias que nos narramos ante todos los eventos que nos suceden, y son matizados desde el miedo, la duda, la frustración o la decepción de nuestras experiencias en el pasado.

Si nos volvemos conscientes y responsables de la forma en que dialogamos con nosotros mismos, podemos ver la vida desde la perspectiva de la víctima donde siente que no tiene control de lo que sucede en su vida o podemos escoger tomar el control obviamente de lo que podemos manejar solamente al elegir qué hacer ante una situación determinada.

La forma en que podemos afrontar una situación está determinada en la forma que nos hablamos si lo hacemos desde la autocrítica solo buscamos las fallas y nos castigamos sin piedad, terminamos por ponernos de mal humor porque generalmente somos inflexibles cuándo cometemos un error, la forma sana sería verlo desde la autocompasión que nos permite contemplarlo desde la forma equivocada de hacer las cosas, simplemente porque en ese momento no teníamos ni los conocimientos ni la experiencia para hacerlo de forma más acertada.

Nadie en su sano juicio actúa con la intención de equivocarse, mucho menos si es la primera que afronta esa situación en particular, pero la madre naturaleza nos enseñó a buscar los posibles errores porque de esa forma es cómo hemos sobrevivido desde el principio de los tiempos, porque ignorar una señal de peligro nos podía costar la vida. En tiempos modernos ese peligro se ha convertido en estrés, pendientes por cumplir, trabajar más durmiendo menos, malcomiendo y querer días que duren 48 horas para que el tiempo nos alcance para terminar las tareas asignadas.

Buscar ser amables, comprensivos, empáticos, flexibles, pacientes y tomar resoluciones rápidas que consideren la gravedad del problema, en cuánto tiempo debe ser resuelto, quién es la persona más capacitada para ejecutarlo lo cuál nos facilitaría enormemente la vida, pero más de las veces nos detenemos más en el problema que poder encontrar soluciones para poder tener menos pendientes y más avances, lo ideal sería no huir, ni posponer los problemas y si no está en nuestras manos la posible resolución entonces delegarla a quién pueda hacerlo.

Dialogar con nosotros mismos debe de ser desde la autocompasión para lograr ver no solo el problema sino también la solución, reconocer nuestras capacidades y logros, pero sin perder de vista nuestras limitaciones y que pedir ayuda es de sabios nunca una debilidad, porque nadie lo sabe todo y nadie es perfecto en esta vida.

Reading equilibratumente’s articles helped me finally understand my self-worth and take real steps toward confidence.

Anna K.

A smiling woman sitting comfortably with a cup of tea, reflecting a moment of calm and self-reflection.
A smiling woman sitting comfortably with a cup of tea, reflecting a moment of calm and self-reflection.

★★★★★

Stay Connected

Get fresh insights and updates from equilibratumente